domingo, 9 de julio de 2017

Los caballos de la fuerza

...Una vez más "Tractores".

Sigo empeñado en mostrar el lado más humano de estas bestias, cansadas, llenas de pesadas cargas no sólo físicas. Sobre ellos recae la responsabilidad de labrar la tierra con el sudor de sus motores, para contribuir a que muchas familias salgan adelante.


Muchos llevan generaciones en la misma familia.

Las entrañas de sus motores, arregladas una y mil veces, nos recuerdan lo efímero de la vida, incluso para las máquinas.


Casi todos se pasan más tiempo a la intemperie, que en el garaje.

Los hierros, entumecidos por el uso, el desgaste y las duras condiciones de vida, parecen apagados, es preciso poner en valor su esfuerzo y saber que tienen una vital importancia en el tejido económico de las sociedades rurales.


Los modernos, han mejorado mucho las condiciones de vida de sus usuarios.

Las notas del sonido de sus inconfundibles ronroneos, hablan de paciencia, de tiempo, incluso de espacio, de cosechas, de lluvia, de frío, de calor extremo, de caminos empolvados, de barro...


Este Deutz, espera en una feria, un nuevo dueño.

Los días de feria, son en la mayoría de los casos, los viajes más largos que realizan, sus dueños socializan, tratan de asuntos humanos y divinos e incluso piensan en comprar o vender más máquinas.


Este "pequeño" Barreiros, todavía tiene mucho trabajo que ofrecer.

Recuerdo algunos dichos populares, que bromeaban sobre las marcas más conocidas de las tierras de Galicia: "os Barreiros, reventan os leiros", o esta otra que ponía en duda la calidad de otra de las marcas: "os Ebro, reventanche o cerebro", aludiendo a que daban muchos quebraderos de cabeza a sus dueños.


El Ebro Super 55, un "mítico" de nuestros campos.


A pesar de su aspecto deteriorado, es muy probable que su motor, esté perfecto.


Cada rozadura, es una cicatriz de la dura vida de estas máquinas.

Espero que vuestra percepción de estas máquinas, sea diferente después de este breve reportaje.